Llegar a la meta tras superar nueve mil kilómetros es el objetivo de Miguel Ángel Aranda.
Sólo imagíneselo. La cabina del camión está a 2,5 metros del suelo. La vista panorámica es insuperable, pero cualquier hoyo en la ruta puede transformarse en un salto al vacío. Sobre todo si va a alta velocidad y en medio del desierto. También puede ocurrir que de improviso aparezca una moto, un auto u otro camión. Y desde esa altura debe maniobrar para que la pesada máquina reaccione y evitar un choque que puede ser fatal. Y todo eso sin disminuir la velocidad, claro, porque está en plena competencia. Está en el rally Dakar 2010.
La escena puede ser terrorífica para unos y emocionante para otros, pero sólo un piloto de la V Región la vivirá en carne propia para contar después qué se siente estar ahí. El viñamarino Miguel Ángel Aranda será navegante de Alejandro Briones en uno de los dos únicos camiones chilenos inscritos en la prueba que por segundo año consecutivo se disputará entre Chile y Argentina.
CASI UNA CASUALIDAD
“Me llamaron porque tengo harta experiencia, pero la dupla con Alejandro se formó por casualidad. Pasó que a un rally en La Serena él llegó sin navegante y yo sin piloto, nos juntamos, funcionamos bien y tiempo después me llamó para ofrecerme este proyecto”, resume “Araña”, como es conocido en el circuito nacional de rally cross country.
Briones corrió en la versión 2009 del Dakar en camioneta y aunque se retiró en las primera etapas por problemas en el motor, “la organización le permitió seguir en la caravana como expedición, entonces igual hizo todo el recorrido y ya me contó lo duro que va a ser, que es cierto que es tanto o más difícil que cuando la carrera se hacía en África”.
Aranda siempre ha sido fanático del automovilismo. Es de aquellos que llaman “bichos” a sus vehículos, los que arma y desarma como si fuera lo más fácil del mundo. “Siempre he tenido alma de piloto”, dice antes de enumerar su experiencia en el mundo tuerca.
“Partí con el jeepeo, en competencias cortas que se hacían en los raids, luego pasé al rally cross country y después por un tema económico dejé de ser piloto y me convertí en navegante. También competí en el Rally Desafío y corrí en el campeonato de velocidad del club Quilpué. Mi primera competencia internacional fue el 2007, cuando con mi amigo argentino Claudio Sampieri fuimos al rally Patagonia-Atacama, pero el sueño nuestro fue siempre el Dakar”, confiesa.
De hecho, este año ambos estuvieron muy cerca de competir en el Dakar, pero el piloto trasandino tuvo que retirarse por problemas de salud a dos semanas del inicio. “Él estuvo a punto de morir y yo quedé haciendo pucheros porque pensé que no íbamos a tener otra oportunidad”.
COMO ANDAR EN ELEFANTE
Desde hace un tiempo, Briones y Aranda están dedicados a afinar todos los detalles del camión. Un mes atrás lo probaron en las dunas de Ritoque y quedaron muy satisfechos con su rendimiento: “se portó bien, mejor de lo que yo esperaba. No tiene la misma agilidad de una camioneta y al principio cuesta acostumbrarse. Es como un elefante, grande y lento, pero de mucha fuerza”.
El viñamarino agrega que lo más complicado es la altura. El camión mide 3,5 metros y la butaca está ubicada a 2,5 metros del suelo. “Estar ahí da un poco de susto por el tema de la estabilidad, pero después uno se acostumbra”, asegura, aunque advierte que en Ritoque estaban solos y en el Dakar estarán acompañados por cientos de vehículos. “Hay un orden, primero salen las motos, después las camionetas y al final los camiones. Y como nosotros no tenemos un camión prioritario, seguro que iremos detrás de todos, pasando por la ruta cuando los demás ya la hayan estropeado”.
¿Qué espera del Dakar 2010? Llegar a la meta, algo que suena muy simple pero que constituye el verdadero triunfo para cada competidor de este rally. “El objetivo es hacer la vuelta completa, salir de Buenos Aires y llegar a Buenos Aires, completar los nueve mil kilómetros de carrera. Si llegáramos a ocupar una posición privilegiada sería un logro inesperado”, reconoce.
Y si bien Aranda se da por pagado con correr el Dakar 2010, confiesa que tiene un sueño aún mayor: “si el rally vuelve a África, me gustaría estar ahí”.
Fuente: http://www.mercuriovalpo.cl/
Foto: Orlando Dalbosco | Despedida pilotos chilenos al Dakar – Ovalle 2009